CORONAVIRUS EN EEUU

Coronavirus en EEUU: aumento de casos en el sur y el oeste “pone en riesgo a todo el país”

El Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, en cuyos modelos de predicción de la evolución de la pandemia se fija a menudo la Casa Blanca, calcula que Estados Unidos llegará al mes de octubre con unos 175,000 muertos.

Telemundo

WASHINGTON — El principal experto en enfermedades infecciosas de Estados Unidos advirtió este miércoles que el aumento del contagio de coronavirus en el sur y el oeste “pone en riesgo a todo el país”, y las nuevas infecciones podrían alcanzar las 100,000 por día si la gente no empieza a hacerle caso a las autoridades de salud pública.

Según el recuento de NBC News, la pandemia ha dejado hasta este miércoles 2,687,083 casos confirmados en el país y 129,046 fallecidos.

El viernes, Estados Unidos registró un récord de 45,942 nuevos casos diarios, lo que se debió principalmente a los casi 9,000 contagios en Florida y miles más en Texas, Arizona y California. Dos días antes, había impuesto un pico de 45,557 nuevos casos diarios, sobrepasando el máximo alcanzado en abril: 36,400 el 24 de abril.

El doctor Anthony Fauci dijo al Congreso que “cuando hay un brote en una parte del país, otras partes son vulnerables que aunque estén evolucionando bien”.

Los brotes en Florida, Arizona, Texas y California han obligado a esos estados a dar marcha atrás, cerrar bares y playas y limitar el aforo de los restaurantes.

Desde el inicio de la pandemia, el estado más afectado sigue siendo Nueva York con 32,909 fallecidos. Sin embargo, este estado ha reportado un leve aumento de contagios desde mayo.

A Nueva York le siguen California con 6,102 muertes; el estado de Nueva Jersey con 15,035 fallecidos; Texas, con 2,500 muertes; Illinois, con 7,152 decesos; y Florida, con 3,649 muertes.

En cuanto al número de fallecidos, otros estados afectados son Massachusetts, con 8,095 muertos; Pensilvania, con 6,810; Michigan, con 6,198; y Connecticut, con 4,324.

El coronavirus se propagó en Estados Unidos primero en localidades costeras y grandes urbes, sin tocar muchas áreas rurales ni pequeñas ciudades. Traducido esto a geografía política: la pandemia afectó inicialmente zonas demócratas.

Pero ya no. Un análisis de The Associated Press sobre las cifras de infecciones muestra que la pandemia se ha propagado con rapidez hacia zonas republicanas, un rumbo que podría tener amplias ramificaciones políticas.

La propuesta extendería la ayuda hasta marzo del próximo año. 

Los estados que el presidente Donald Trump ganó en los comicios de 2016 representan alrededor del 75% de los casos nuevos, una tendencia que se ha acelerado desde finales de mayo. Los condados que votaron por Trump en 2016 registran un aumento en el número de contagios y muertes, similar al de condados que votaron por la demócrata Hillary Clinton.

El vicepresidente Mike Pence preveía visitar Arizona en las próximas horas, donde a mediados de mayo se levantó la orden de permanecer en casa y ahora los nuevos casos superan los 3,000 diarios.

El gobernador de Virginia, Ralph Northam, retractó la orden de reabrir los recintos interiores de bares y restaurantes y dijo que “veo lo que sucede en otros estados”.

Delaware, donde los casos nuevos diarios se han reducido a un centenar, volvió a cerrar los bares en las poblaciones de playa y aplazó por tiempo indeterminado su “tercera fase” de reapertura.

En Nueva Jersey, donde los casos nuevos disminuyen desde abril, el gobernador Phil Murphy anunció una pausa el lunes debido en parte a que la gente no respeta el distanciamiento social y el uso de la mascarilla.

Un reporte científico estima que permanece el mismo tiempo que sobre una superficie de cartón.

“Desgraciadamente, el escenario nacional, al que se suman los casos de conducta chiflada aquí, nos obliga a poner en pausa la reapertura de los recintos interiores de los restaurantes en el futuro previsible”, dijo.

El alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, dijo este miércoles que demorará la reapertura de los salones de restaurantes por temor a que provoque un nuevo foco de contagio del coronavirus.

Según el alcalde demócrata, si la ciudad permite que la gente vuelva a comer en los recintos cerrados de los restaurantes, se podría producir el mismo aumento de los contagios que se registra en otros estados.

“Hace una semana, honestamente, tenía la esperanza de que pudiéramos. Pero las noticias que recibimos de todo el país empeoran constantemente”, dijo.

Los espacios exteriores de los restaurantes, que reabrieron hace dos semanas, pueden continuar, dijo De Blasio.

La FDA recomienda encarecidamente la inclusión de diversas poblaciones en todas las fases del desarrollo clínico, incluidas las poblaciones más afectadas por COVID-19, específicamente las minorías raciales y étnicas, así como la representación adecuada en ensayos de fase tardía de personas de edad avanzada y personas con comorbilidades médicas.

La ciudad está en la segunda fase de su plan de reapertura y espera que le aprueben el paso a la tercera etapa el 6 de julio.

Las normas vigentes prohíben las grandes concentraciones, pero las tiendas minoristas pueden recibir clientes y las oficinas han reabierto con distanciamiento social.

Los condados ganados por Trump han registrado casos nuevos en la última semana casi al mismo ritmo que los condados que perdió ante Hillary Clinton en 2016. Para ser claros, las infecciones están aumentando en ambos grupos. Pero esto se da después del declive en la proporción de contagios nuevos durante gran parte de la primavera en los condados ganados por Clinton donde se impusieron inicialmente medidas de distanciamiento social y restricciones a los negocios y las concentraciones públicas.


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